El alba humedeció este cuarto
Mis ojos ya no ven, por que el dolor los cerró
Mi piel ya no siente por que el Frío la granizó
No quiero abrir los ojos y ver tu sombra
No quiero desnudarme en el hielo de tu mirada
Sonreír no me basta
Sonreír sólo finjo
Sonreír es lo único que logro olvidar
Mientras tu recuerdo se recogió en mi sombra
No te bastó ver como sangraba
No bastó entender lo irrazonable
No bastó sentir lo intangible
Cogiste la pala y terminaste de abrir
Tomaste la tierra con las manos
Las mismas que palparon la muerte
Las mismas que alguna vez procuraron vida
Hoy otras manos tratan de cavar
Hoy otras manos quieren revivir
Otras caricias, ilusiones, esperanzas
Pero el hondo es tan lejano
El miedo es tan hermoso
La felicidad es tan temible
Que prefiero seguir aquí
Donde sólo tus manos saben llegar
Por Álvaro Bain. 15 de Abril de 2006
este esta bonito!
ResponderEliminar(:
Que lindo, se ve que nace de muy hondo y con sinceridad. Felicidades!!
ResponderEliminar"escribiendo el anonimato" es como escribir sobre el perraje insultante... quizás las lágrimas y la sangre se conviertan en una adicción, quizás los medios masivos que ocupan a estos títeres sin alcurnia sea tu nueva enfermedad-panacea.
ResponderEliminarel anonimato es una expresión tímida de lo real.
los ciegos fueron videntes hasta que la luz los encandiló... matando neuronas, idiotizando a la gente.